Humo…

Me fumo tus ausencias, solo,

intoxicado por tus recuerdos.

 

Enciendo un cigarro

y su aroma te trae en un momento.

Inhalo y te siento dentro.

 

Envestido en humaredas,

descifro en sus formas:

¿dónde estás?,

¿qué haces?,

si es que vives más, allá.

Allá…

 

Supongo que no

y lo creo:

me extrañas,

lo siento.

 

Miro de reojo la cajetilla:

con este último te dejo.

Lo enciendo y

me abandono al silencio.

 

Al consumirte,

los galopes cesan,

el aire se vuelve denso.

 

Cierro la ventana,

secuestro el humo,

duermo.

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