Aquí…

La soledad siempre está aquí,
desierta y cruda en el silencio.
Bajo los párpados,
con la boca abierta:
hambrienta.

A veces, no pocas veces,
se le encuentra sentada a la mesa.
Cortando algún recuerdo:
remordiéndolo.

*Nunca dije lo siento.*

*Al tocar mi pecho, seguías ahí.
Te sentí en mi mano.
Decidí seguir.*

Hoy, me encontró en la tina,
se paró detrás de mí.
Me dio un abrazo profundo.
Se me instaló aquí.

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