Entre gritos y susurros…

Hay gritos que se quedan,

que encuentran un surco y se siembran.

Crecen en ellos la noche y el rencor,

se nutren de la soledad y la espera.

Les nacen en las raíces flores muertas.

Y aunque carecen de semillas,

se les reproducen ecos con las ausencias.

Hay gritos como este,

que no piden perdón pero lo desean.

Gritos que se abrazan

con la propia rabia,

con la vida que les queda.

Gritos abandonados, sordos,

de esos que se desgarran la voz

y susurran:

Te amo…

Regresa…

Te extraño…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s